La nevera

Cuando sonó el despertador, Marc se dio la vuelta en la cama y emitió un sonido gutural de incredulidad y fastidio antes de alargar el brazo para apagarlo a tientas. No quería abrir los ojos. Ya tenía que levantarse y no había podido dormir nada en toda la noche, así que se aferraba a las sábanas vehementemente con la esperanza de que el tiempo se hiciera un poco más largo…

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