Juego perruno

Parche juega con la chancla como si estuviera viva. Levanta el rabo y gruñe, se lanza sobre ella y la “inmoviliza”. La muerde, la zarandea, la arroja al aire, y acto seguido la atrapa al vuelo de un salto. Se va trotando con su presa en la boca y, cuando llega al final del pasillo, la acorrala contra una esquina y la monta. Se lo está pasando en grande, Parche.