Una libélula 

La he matado. Creía que era un mosquito grande y he reaccionado rápido, como debe procurar hacerse en estos casos. Antes de darme cuenta, ya estaba la huella de mi zapato impresa en la pared de la terraza, junto al amasijo espachurrado de alas, tripas y patas.

– Vaya cuerpo más largo tiene este bicho -he pensado.

Y al acercarme a inspeccionar el cadáver, he descubierto el fiasco.

Estoy desolada.

libélula. http://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/wiki/index.php?title=Lib%C3%A9lula_emperador

Hamid sacó un pequeño lápiz…

“… y se puso a escribir en la pared.

– ¿Qué escribes? -le pregunté.

– Dos versos del poeta tunecino Abu Al Kasim Achabi.

– Y, ¿qué dice este poeta?

– Aquí está lo que dice:

Si algún día el pueblo decide vivir,

el destino debe someterse a ese deseo,

la noche disparse

y las cadenas romperse.

– ¡Formidable! -le dije.

– ¿Entiendes lo que dice?

– No, pero es magnífico. Siento su belleza. ¿Qué quiere decir?

– “Ama la vida.” Eso es lo que quiere decir.

– ¿Y qué es eso de “amar la vida”?”

Mohamed Chukri, El pan a secas
Traducción de Rajae Boumediane El Metni. Editorial Cabaret Voltaire