Hay que hacer algo

La reunión ya duraba más de tres horas. Cuando acabó su turno de exposición, mi amiga volvió a su asiento aliviada. Ya no le correspondía a ella decidir cuál sería la mejor manera de salvar la venta de aquel producto. Su jefe tomó el relevo.

– Muy bien -dijo sin titubeos, barriendo con la mirada toda la sala de juntas-, está claro que hay que hacer algo, y que hay que hacerlo antes de que lo haga la competencia.

Todo el mundo guardaba silencio.

– Habrá que adornar a la niña y ponerle la minifalda para que se le vean las piernas.

Mi amiga se puso tensa. ¿A qué niña se refería el jefe? ¿Al producto o a ella?

minifalda