El lector vampiro

nosferatu. http://www.creepyshake.com/2015/02/10/nosferatu

“Entre las creencias relacionadas con la brujería está la que prescribe como eficaz antídoto contra una bruja echar de noche un gato muerto en la puerta de la propia casa. La bruja se inclinará sobre el animal para contar sus pelos, tarea que la tendrá ocupada hasta que aclare y entonces se la podrá atrapar. Parece ser un rasgo de los amos de la noche la compulsión del recuento. También los vampiros al chupar la sangre de sus víctimas se enfrascan en una tarea de, por así decirlo, saneamiento profundo. Y muchos lectores se comportan igual. Aunque no les guste el libro que están leyendo no lo sueltan hasta acabarlo. No tienen en la mano un libro sino un gato muerto, y no pueden librarse de su hechizo. Cuentan cada una de sus malditas palabras, víctimas de la misma compulsión totalizadora que comparten brujas y vampiros.”

Fabio Morábito, El idioma materno
Editorial Sexto Piso

Algún día…

“… escribiré una novela en la que no habrá seres humanos, o tal vez podría contar la vida de una piedra o de un arce en uno de los capítulos de Volcano, una piedra de origen volcánico que se vería transportada a través de los siglos a diversos jardines japoneses. Lectores, personas a las que nunca he visto y con las que jamás he hablado, se me acercarían y me dirían: “La piedra, ¿es usted, verdad?”.”

Francois Weyergans, Tres días en casa de mi madre
Traducción de Ninca L. Bassols, Editorial Funambulista

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