Algún día…

“… escribiré una novela en la que no habrá seres humanos, o tal vez podría contar la vida de una piedra o de un arce en uno de los capítulos de Volcano, una piedra de origen volcánico que se vería transportada a través de los siglos a diversos jardines japoneses. Lectores, personas a las que nunca he visto y con las que jamás he hablado, se me acercarían y me dirían: “La piedra, ¿es usted, verdad?”.”

Francois Weyergans, Tres días en casa de mi madre
Traducción de Ninca L. Bassols, Editorial Funambulista

basalto

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Por mi aspecto podría creerse…

teclas piano. http://jcminstrel.blogspot.com.es/2011/04/criacao-de-deus-e-apropriacao-do-homem.html

“…que me dedico a la épica, al drama, a la brutalidad de los hechos, pero, por el contrario, lo único que me gusta son los temas de análisis, de anatomía, si se me permite decirlo así. En el fondo, soy el hombre de las brumas, y me he deshecho a fuerza de paciencia y de estudio de toda la grasa blancuzca que me asfixiaba los músculos. Los libros que más ambiciono hacer son precisamente aquellos para los que tengo menos medios. Bovary, en este sentido, habrá sido una proeza inaudita y de la que solo yo seré siempre consciente: tema, personajes, efecto, etc., todo está fuera de mí. Eso tendrá que llevarme a dar un gran paso adelante después. Al escribir este libro soy como un hombre que tocase el piano con balas de plomo en cada falange. Pero, cuando domine el tecleo, si cae en mis manos una melodía de mi gusto y que pueda tocar con los brazos arremangados, quizá lo haga bien.”

Gustave Flaubert, El hombre-pluma (Selección de cartas a Louise Colet)
Traducción de Ascensión Cuesta, Editorial Funambulista