Anochece

Entre las ramas de la arizónica se vislumbra la silueta de la paloma. Permanece quieta. Desde que la he descubierto, no se ha movido del nido. Ni de día, ni de noche.

Morir en verano

Escuché la historia por la mañana en la radio, y me pareció tremenda. Después pasaron las horas, pasaron las cosas que tienen que pasar durante todo un día, y ya por la noche, el recuerdo de aquella mujer se había diluido en mi memoria. Al fin y al cabo, hay tantas formas de morirse en verano.

mujer de piedra. http://northstargallery.com/stone/stone35.htm

¿El futuro?

Algún día dejarás de barrer grillos.