Bubisher: libros para los saharauis, granitos de arena de justicia

Biblioteca Bubisher de Smara

Antes de viajar a los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia), sabía de la situación del Sáhara Occidental, pero me faltaban datos para comprender un poco mejor lo que le había pasado al pueblo saharaui, así que me puse a investigar para recopilar información sobre el tema. Después de más de 40 años de conflicto, los medios de comunicación, interesados como están en dar noticias frescas, no le dan mucho espacio a un problema ya enquistado durante demasiado tiempo, aunque cualquiera que tenga un mínimo interés en saber quiénes son los saharauis y cuál es su historia, podrá satisfacer su curiosidad visitando las webs de la Delegación Saharaui para España  o de CEAS – Sáhara, donde encontrará cronologías, mapas, fotos y una animación de Aleix Saló que resume en cuatro minutos la injusticia cometida con este pueblo.

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Lucas entra en la casa gris

“Sigue un largo pasillo oscuro, que termina en una puerta con cristales sobre la cual una placa oxidada indica: Biblioteca pública.

Lucas llama. Una voz de mujer responde:

– ¡Entre!

– Me gustaría llevarme algún libro.

La mujer se quita las gafas y mira a Lucas.

– ¿Llevarse libros? Desde que estoy aquí, no ha venido nunca nadie a llevarse libros.

– ¿Está aquí desde hace mucho tiempo?

– Dos años. Estoy encargada de poner orden. Debo seleccionar las obras y eliminar las que están en el índice.

– ¿Y qué pasa después? ¿Qué hace?cajas vacías. http://www.globalcargomx.com/mexico/mas-cerca-de-usted/

– Las pongo en cajas y se las llevan y las destruyen.

– ¿Hay muchos libros en el índice?

– Casi todos.

Lucas mira las grandes cajas llenas de libros.

– Qué trabajo tan triste el suyo.”

Agota Kristof, Claus y Lucas
Traducción de Ana Herrera y Roser Berdagué
El Aleph Editores

El palacio madrasa…

“… si es que eso es lo que era, habría albergado también la biblioteca real, y es probable que los libros se almacenaran en armarios en la Sala de los Reyes. (En el mundo islámico medieval no era normal que los libros se situaran en estantes; se apilaban tumbados en armarios o en arcas). Se pueden interpretar los frescos del techo como mostrando eruditos y distintos géneros de literatura. Probablemente el Cardenal Cisneros destruyó la biblioteca de los Nazaríes, al igual que tantas otras bibliotecas musulmanas, pues consideraba que todos los libros árabes no eran sino manuales de infidelidad y brujería. Tras ser nombrado Arzobispo de Granada en 1499, organizó una inmensa hoguera de manuscritos árabes en la plaza principal de la ciudad.”

Robert Irwin, La Alhambra
Traducción de Leopoldo Palomo, Editorial Almed

 manuscrito árabe. http://elpoderdelaalhambra.com/espacios-expositivos/documentos-arabes-granadinos/

Aquella misma tarde embarcamos

“Cuando llegamos a la aduana para que nos despacharan el equipaje, el aduanero, un yanqui muy formalote, se marchaba con la chaqueta al brazo una vez terminadas sus horas de despacho. Le dimos coba para que no se fuese sin revisar nuestro equipaje, y el hombre accedió, creyendo que se trataba simplemente de despachar tres o cuatro maletas. Cuando advirtió que era nada menos que la impedimenta de quince toreros, que llevaban las cosas más inverosímiles, se puso de un humor de perros y empezó a gruñir. Lo que más estupefacción le produjo fue un baúl lleno de libros que yo llevaba siempre conmigo. No comprendía el yanqui cómo para lancear toros había que llevar una biblioteca en el equipaje.”

Manuel Chaves Nogales
Juan Belmonte, matador de toros
Editorial Libros del Asteroide