Este ha sido el precio 

Cinco almendras americanas.

Lista de la compra

Heladoshelados. http://www.nes-trade.com/index.php/productos-2/helados/

Helados

Helados

Helados

Helados

Perro azul

Ya tengo ganas. Quiero viajar a esa isla y leer la botella con mis propios ojos: perro azul, frío perfecto. Y después beberme la cerveza helada.

perro azul, de George Rodrigue. https://www.liveauctioneers.com/item/13318909_george-rodrigue-american-b-1944-blue-dog-thi

Cien calabacines…

“… lozanos: todos vienen

de la mente de un pámpano.”

calabacines. http://verafruit.es/?attachment_id=252

Chiyo, Violeta Agreste
Traducción de Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala
Editorial Satori

Queso

Brânză.

¿Que cuántas cerezas me he comido?

27.

El pierog

Nos miraba con una sonrisa medio turbia, como maliciosa. Desde aquel cartel luminoso que anunciaba el restaurante al fondo del patio. Era un pierog. El dibujo de un pierog, para ser más exactos. Y estaba esperándonos…

pierogi. http://www.krolestwopierozka.pl/

Tuve una experiencia…

“…muy desagradable. Descubrí que me salían gambas por el pene, con la orina. Había alrededor de una docena en la pila del lavabo, y una cigala.”

cigala

Graham Greene, Un mundo propio. Diario de sueños
Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino
Ediciones La Uña Rota

Vida monacal

Comer tomates de verdad, orinar en la tierra, dormir a la sombra de un tilo. Caminar junto al río, sorprender a un corzo bebiendo agua, ver telas de araña gigantes. Tomar aguardiente, masticar miel solidifacada, soñar con carne de cordero. Escuchar campanas, oler las piedras húmedas, leer silencio.

monasterio

Menú de huevo

huevo frito. http://gastronomia.laverdad.es/trucos-almirez/733-huevos-fritos.html

Huevos rellenos

Huevos encapotados

Flan de huevo

Composición de una bolita de pienso

“Elaborado en nuestra galardonada fábrica canadiense, ACANA garantiza que su perro seguirá feliz y fuerte. Al leer nuestros ingredientes, usted también será feliz:

bolita de pienso

Pollo deshidratado, pollo deshuesado, patata entera, avena cortada, guisantes, huevos enteros, platija sin espinas, alfalfa, grasa de pollo, copos de avena, hígado de pollo, aceite de hígado de pollo, aceite de arenque, fibra de guisantes, manzanas enteras, peras enteras, batata, calabaza, calabaza butternut, chirivía, zanahoria, espinacas, arándanos rojos, arándanos azules, kelp, raíz de achicoria, bayas de enebro, raíz de angélica, flores de camomila, heno dulce, hojas de menta, lavanda, romero, Enterococcus faecium.”

Bolsa de ACANA CHICKEN & BURBANK POTATO (alimento completo para perros)

Sushi

Suena el telefonillo. ¿Ya ha llegado el repartidor? ¡Pero qué rápidos han sido esta vez en preparar la comida! Descuelgo y pregunto.

– ¿Si?

– Sushi.

– ¡Hola!

– Hola, sushi.

Le doy al botón para abrir el portal y cuelgo el telefonillo. Espero unos minutos. Suena el tiembre de la puerta. Abro.

– Sushi.

– ¡Hola!

– Hola, sushi -me entrega las bolsas de papel con el pedido.

Le pago y le doy las gracias.

– ¡Gracias!

Él sonríe desde el interior del casco y se marcha.

El jamón york es nuestro amigo

Siempre me encontraba con aquella señora en el mercado, cuando iba a comprar al puesto de los embutidos. Me miraba a los ojos y me lo decía.

– El jamón york es nuestro amigo.

Yo le seguía la corriente, y asentía con la cabeza sonriendo mientras esperaba con impaciencia a que me llegara el turno. Ahora la echo de menos. Había llegado a acostumbrarme a ella, y a que me soltara aquellas frases suyas.

– El foie con trufa sabe perfectamente cuáles son nuestros sentimientos más íntimos.

No he vuelto a encontrarme con nadie que me diga ese tipo de cosas.

– Del queso de cabra es de donde sale la mejor música del mundo.

Aquella señora era la madre del charcutero que trabaja en el puesto, pero con él nunca he tenido el feeling que llegué a tener con su madre.

– ¿Qué va a ser? – me dice cuanto me toca pedir.

Y yo le digo lo que quiero y me lo pone y punto.

– ¿Y qué más? – me pregunta después.

Y así hasta que termino con la lista que llevo para ese día. No hay emoción, ni romanticismo, ni sorpresa ninguna.

A veces me acuerdo de la señora cuando voy a comprar embutido, y fantaseo con la idea de que el jamón cocido cobra vida, y nos vamos los tres juntos a tomar una horchata al bar que hay dentro del mercado.

El abrazo

Dentro de un momento se producirá un abrazo que durará seis horas. No hay ninguna garantía sobre lo que ocurrirá después, pero hay asientos libres para el que quiera quedarse a verlo. No se admiten pipas y se ruega silencio. Nos comeremos inmediatamente a toda aquella persona a la que le suene el teléfono móvil.

Canónigos

Entré corriendo en el chino del barrio. Tenía prisa. Me fui directa al rincón de las verduras. No los encontraba. Alcé la voz para preguntarle al hombre del mostrador que estaba junto a la puerta.

– ¿Tienes canónigos?

– ¿Calóligo? – me contestó él también a voz en grito.

– No te preocupes, muchas gracias.

Salí de allí precipitadamente, dejándole con cara de duda. Después me di cuenta de que había sido una maleducada.

El plátano

En la clase de lectura, a veces les pido a los niños que escriban un texto para compartirlo después en voz alta. Los distribuyo en parejas, y les dejo que intercambien ideas entre ellos antes de empezar a redactar lo que quieran sobre un tema concreto. Yo escucho y observo, y cuando hace falta, medio para evitar que sus conversaciones lleguen a convertirse en trifulcas. La comida no se tira, ha sido el tema que les he propuesto hoy.

– Se llama tartera – le ha dicho Luis a Pablo, vocalizando mucho todas las letras de la palabra tartera.

– ¡Y a mí qué me importa! – le ha contestado Pablo.

– Sí que te importa, porque llevas una al colegio.

– ¡Y tú qué sabes!

– Sí que lo sé, porque me lo ha dicho mi madre, que eso se llama tartera.

– ¡Y dale!

– Y el plátano ese que te salía por el bolsillo del abrigo antes de entrar a la clase también me ha dicho mi madre que es el mismo plátano que llevé yo ayer al colegio, que no quise comérmelo en el recreo porque no me gustan los plátanos, y mi madre se lo guardó en el bolso cuando vino a buscarme a la salida para comérselo ella luego, porque no le había dado tiempo a comer en el trabajo y tenía mucha hambre, pero entonces vino tu madre con tu hermana, y dice mi madre que le dio el plátano a la tuya para que se lo merendara tu hermana, porque tu madre le dijo a la mía que se le había olvidado coger la merienda para tu hermana, y a mi madre le dio pena y por eso le dio el plátano, pero tu hermana no lo quería, y entonces tu madre se lo metió en la cartera para que se lo comiera luego por el camino, después de que salieras tú del colegio, pero tú estabas tardando mucho, y por eso mi madre y yo nos fuimos y no nos quedamos a esperaros para volvernos juntos para el barrio, porque tú no salías, y era un rollo estar allí esperando. Y mi madre me ha dicho antes en la entrada de la biblioteca que era el mismo plátano de ayer, porque lo ha reconocido por las pintas negras. ¿Ya te lo has comido?

Yo he mirado de reojo mi bolso abierto sobre la silla, y he visto cómo asomaba el plátano que me había dado Pablo justo antes de entrar en el aula.

– Toma seño -me había dicho-, te he traído este regalo para que te lo comas luego de merienda, cuando se acabe la clase.

– ¡Muchas gracias, Pablo!

– De nada, seño.

Reencuentro

– ¿Un mexicano? – propuso.

A mí me pareció bien. Íbamos siempre al mismo restaurante y yo ya estaba aburrida, así que me daba igual dónde fuéramos con tal de cambiar.

– ¿Chapulines? – sugirió mientras le echaba un vistazo a la carta.

¡Qué maravillosa idea! ¿Cuánto tiempo hacía que no los comía?

Empecé a salivar.

Manjares para perro

No sé qué elegir. ¿Tendones de buey, panza blanca de vaca o labios de res?