Venga, hombre

Yo no sé si me gusta ser futbolera, la verdad, porque se sufre un montón. Anoche iba con prisa a todas partes, pendiente de la hora para poder llegar por lo menos a ver la segunda parte de la semifinal, pero todo se iba enredando como por inercia, y yo cada vez de peor humor. Afortunadamente, llegué más o menos bien.

Después, la dinámica del partido. Como no entiendo las normas, todo es un a verlas venir. Si uno de los nuestros está a punto de marcar un gol, ¿por qué de repente se para el juego? Porque ES fuera de juego. Pues vale. Los comentarios de los periodistas también me confunden: adentrarse en un bosque de contrincantes blancos, pero qué jabato que es uno, y qué maquinita que es otro, y venga Jesusito que tú puedes, y así todo el rato. Me despisto de la bola y me quedo colgada en esas frases que sueltan, tan de andar por casa.

Además, me contagio del nerviosismo generalizado, del que transmite el televisor y del que llega desde la calle a través de los berridos de los vecinos que ven el partido en las terrazas de los bares. Y los penaltis, qué voy a decir yo que no sepa un futbolero de los de verdad. Me dolía el corazón, en serio. Qué tensión.

Pero lo peor fue al acabar el encuentro, porque justo cuando llegaba lo más bonito: nuestros chicos pletóricos de alegría, abrazándose y haciendo piruetas, los portugueses llorando con todo el peso de la derrota encima… van y ponen anuncios. ¡Venga, hombre! Así no hay quien se haga forofa ni nada, si después de haber sufrido tanto, te quitan lo que más te gusta. Aunque mejor, porque todavía no tengo edad para padeder del corazón.

En cualquier caso, sea como sea, no pienso perderme la final contra Italia.

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente
Deja un comentario

3 comentarios

  1. Yo tampoco quiero sufrir el domingooooo
    Besos gordos

    Responder
  2. Ayyyy, Anaaa. Si llego a saber que eres tan, pero tan futbolera como yo, te habría invitado a sufrir juntas. Yo sí entiendo las normas, y los comentarios, y los ayes y los uyes, y qué le vamos a hacer, mija, que llevo sufre que sufre desde que, allá por el año 68 jugaba a ser Pirri o Amancio en el rellano de mi casa de La Coruña (porque en aquellos años era La).
    Y fíjate, que ahora me dan envidia los chavales. Se lo han dado todo hecho. Yo tuve que padecer 44 años para ver a “la sele” ganar la primera Euro. Ahora deseo con todas mis fuerzas que el domingo sea MI SEGUNDA.
    Un beso gandote de tu alumna Esperanza (Valle Inclán).

    Responder
    • Vaya, Esperanza, pues sí que eres futbolera de verdad. Si lo hubiera sabido antes, te habría hecho unas cuantas consultas. Yo no soy más que una mera aprendiz de forofa, pero quería saber lo que se siente abriendo tu corazón al fútbol, y en ello estoy. ¡Espero que no suframos mucho el domingo! Muchos muchos besos.

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: